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04/05/2021 | 01:50:24 PM

GLAUCOMA


SIEMPRE LA PRIMERA MEDIDA A TOMAR ES CONSULTAR CON TU MÉDICO

 GLAUCOMA

El glaucoma es un grupo de afecciones oculares que dañan el nervio óptico, cuya salud es vital para tener una buena vista. Este daño a menudo se produce por una presión en el ojo más alta de lo normal.

El glaucoma es una de las principales causas de ceguera para las personas mayores de 60 años. Puede producirse a cualquier edad, pero es más común en adultos mayores.

Muchas formas de glaucoma no presentan signos de advertencia. El efecto es tan gradual que es posible que no notes un cambio en la vista hasta que la afección se encuentre en una etapa avanzada.

Dado que no se puede recuperar la pérdida de la vista debido al glaucoma, es importante realizarse exámenes oculares periódicos que incluyan mediciones de la presión ocular para poder realizar un diagnóstico en las etapas iniciales y tratarlo adecuadamente. Si se detecta el glaucoma en una etapa temprana, la pérdida de la vista se puede retardar o prevenir. Si padeces la afección, generalmente necesitarás tratamiento por el resto de su vida.

Glaucoma de ángulo abierto

  • Puntos ciegos irregulares en la visión lateral (periférica) o central, que ocurren con frecuencia en ambos ojos.
  • Visión de túnel en las etapas avanzadas

Glaucoma agudo de ángulo cerrado

  • Dolor de cabeza intenso
  • Dolor ocular
  • Náuseas y vómitos
  • Visión borrosa
  • Halos alrededor de las luces
  • Enrojecimiento de los ojo
  •  
  • Si no se trata, el glaucoma causará ceguera a largo plazo. Incluso con tratamiento, aproximadamente el 15 % de las personas con glaucoma se quedan ciegas de al menos un ojo dentro del período de 20 años.

Cuándo debes consultar con un médico

Ve a la sala de emergencias o al consultorio del especialista de la vista (oftalmólogo) si experimentas algún síntoma de glaucoma de ángulo cerrado agudo, tales como dolor de cabeza intenso, dolor en los ojos y visión borrosa.

Causas

El glaucoma es la consecuencia de una lesión en el nervio óptico. A medida que este nervio se deteriora gradualmente, aparecen puntos ciegos en el campo visual. Por motivos que los médicos no comprenden en su totalidad, esta lesión en el nervio suele relacionarse con un aumento de presión en el ojo.

La presión ocular elevada se debe a una acumulación de líquido (humor acuoso) que circula dentro del ojo. Por lo general, este líquido interno drena a través de un tejido llamado malla trabecular en el ángulo en el que se juntan el iris y la córnea. Cuando se produce un exceso de líquido o el sistema de drenaje no funciona de manera correcta, el líquido no puede salir a su ritmo normal y aumenta la presión ocular.

El glaucoma suele ser hereditario. Los científicos han identificado, en algunas personas, genes vinculados con una presión ocular alta y con una lesión en el nervio óptico

El glaucoma en los niños

Es posible que los bebés o los niños sufran glaucoma. Puede ser congénito o presentarse durante los primeros años de vida. El daño del nervio óptico puede producirse por obstrucciones en los drenajes o por un trastorno médico no diagnosticado.

Glaucoma pigmentario

En el glaucoma pigmentario, los gránulos de pigmento del iris se acumulan en los canales de drenaje, ralentizando o bloqueando así el líquido que sale del ojo. En ocasiones, algunas actividades como trotar remueven los gránulos de pigmento y hacen que se depositen en la malla trabecular, lo cual provoca aumentos de presión intermitentes.

Factores de riesgo

Dado que las formas crónicas de glaucoma pueden destruir la visión antes de que los signos y los síntomas sean aparentes, tienes que conocer estos factores de riesgo:

  • Tener presión interna ocular alta (presión intraocular)
  • Tener más de 60 años
  • Ser afroamericano, asiático o hispano
  • Tener antecedentes familiares de glaucoma
  • Tener determinadas enfermedades, como diabetes, una enfermedad cardíaca, presión arterial alta o anemia drepanocítica
  • Tener córneas delgadas en el centro
  • Tener miopía o hipermetropía extremas
  • Haber tenido una lesión en el ojo o ciertos tipos de cirugía ocular
  • Tomar corticoesteroides, especialmente gotas oftálmicas, durante un largo tiempo

Prevención

Estos pasos de cuidado personal pueden ayudarte a detectar el glaucoma en una etapa temprana, lo que es importante para prevenir la pérdida de la visión o para disminuir la velocidad de avance.

  • Realízate regularmente un examen con dilatación ocular. Realizar con regularidad un examen completo del ojo puede ayudar a detectar el glaucoma en una etapa temprana, antes de que ocurra un daño significativo. Como regla general, la (Academia Americana de Oftalmología) recomienda realizarse un examen completo del ojo cada 5 a 10 años si tienes menos de 40 años; cada 2 a 4 años si tienes entre 40 y 54 años; cada 1 a 3 años si tienes entre 55 y 64 años; y cada 1 a 2 años si tienes más de 65 años. Si tienes riesgo de tener glaucoma, necesitarás realizar un análisis para la detección con mayor frecuencia. Pídele al médico que te recomiende el cronograma de análisis para la detección que sea adecuado para ti.
  • Tienes que conocer los antecedentes médicos oculares de tu familia. El glaucoma suele heredarse. Si tienes un riesgo mayor, necesitarás realizar un análisis para la detección con mayor frecuencia.
  • Hacer actividad física segura. La actividad física regular y moderada puede ayudar a prevenir el glaucoma porque reduce la presión ocular. Habla con el médico sobre un programa de ejercicios adecuado.
  • Utiliza con regularidad gotas oftálmicas con prescripción. Las gotas oftálmicas para el glaucoma pueden reducir significativamente el riesgo de que la presión ocular alta avance hasta un glaucoma. Para que sean efectivas, tienes que utilizar con regularidad las gotas oftálmicas prescritas por el médico, incluso si no tienes síntomas.
  • Utiliza protección para los ojos. Las lesiones graves en el ojo pueden causar glaucoma. Colócate protección para los ojos cuando utilices herramientas eléctricas o participes en juegos con raqueta de alta velocidad en canchas cerradas.
  • Diagnóstico

    El médico revisará tu historia clínica y realizará un examen integral de la vista. El médico puede realizar varias pruebas, incluidas las siguientes:

    • Medir la presión intraocular (tonometría)
    • Analizar el daño del nervio óptico con un examen con el ojo dilatado y pruebas de diagnóstico por imágenes
    • Verificar las zonas de pérdida de la vista (prueba del campo visual)
    • Medir el espesor corneal (paquimetría)
    • Inspeccionar el ángulo de drenaje (gonioscopia)

    Gotas para los ojos

    El tratamiento del glaucoma suele comenzar con gotas recetadas para los ojos. Pueden ayudar a disminuir la presión ocular y a mejorar el drenaje del líquido del ojo o a disminuir la cantidad de líquido que produce el ojo. Según cuál sea el valor bajo al que deba estar la presión ocular, es posible que sea necesario recetar más de una de las gotas para los ojos que se mencionan a continuación.

    Algunas gotas recetadas para los ojos son:

    • Prostaglandinas. Estas aumentan la salida del líquido del ojo (humor acuoso), lo que reduce la presión ocular. Los medicamentos de esta categoría incluyen latanoprost (Xalatan), travoprost (Travatan Z), tafluprost (Zioptan), bimatoprost (Lumigan) y latanoprostene bunod (Vyzulta).

      Los posibles efectos secundarios incluyen enrojecimiento leve y escozor de los ojos, oscurecimiento del iris, oscurecimiento del pigmento de las pestañas o de la piel de los párpados y visión borrosa. Esta clase de medicamento se prescribe para usar una vez al día.

    • Betabloqueadores. Reducen la producción de líquido en el ojo y, por lo tanto, disminuyen la presión del ojo (presión intraocular). Los ejemplos incluyen timolol (Betimol, Istalol, Timoptic) y betaxolol (Betoptic).

      Los efectos secundarios posibles comprenden dificultad para respirar, disminución de la frecuencia cardíaca, presión arterial baja, impotencia y fatiga. Esta clase de medicamento se puede recetar para usar una o dos veces al día, según la afección.

    • Agonistas alfa adrenérgicos. Reducen la producción de humor acuoso y aumentan el flujo de líquido del ojo. Los ejemplos incluyen apraclonidina (Iopidine) y brimonidina (Alphagan P, Qoliana).

      Los efectos secundarios posibles comprenden frecuencia cardíaca irregular; presión arterial alta; fatiga; ojos rojos, irritados o inflamados; y boca seca. Esta clase de medicamento generalmente se prescribe para usar dos veces al día, pero a veces se puede prescribir para usar tres veces al día.

    • Inhibidores de la anhidrasa carbónica. Estos medicamentos reducen la producción de líquido en el ojo. Algunos ejemplos son dorzolamida (Trusopt) y brinzolamida (Azopt). Los efectos secundarios posibles comprenden un sabor metálico, necesidad de micción frecuente y hormigueo en los dedos de las manos y de los pies. Esta clase de medicamento generalmente se prescribe para usar dos veces al día, pero a veces se puede prescribir para usar tres veces al día.
    • Inhibidor de la rho quinasa. Este medicamento reduce la presión ocular al suprimir las enzimas rho quinasas que generan el aumento de líquidos. Está disponible como netarsudil (Rhopressa) y se prescribe para usar una vez al día. Los posibles efectos secundarios incluyen enrojecimiento de los ojos, molestias en los ojos y la formación de depósitos en la córnea.
    • Agentes mióticos y colinérgicos. Incrementan el flujo de líquido del ojo. Un ejemplo es la pilocarpina (Isopto Carpine). Los efectos secundarios incluyen dolor de cabeza, dolor de ojos, pupilas más pequeñas, posible visión borrosa o tenue, y miopía. Esta clase de medicamento generalmente se prescribe para usarse hasta cuatro veces al día. Debido a los posibles efectos secundarios y la necesidad de un uso diario frecuente, estos medicamentos ya no se recetan habitualmente.

    Debido a que el torrente sanguíneo absorbe parte del medicamento que contienen las gotas para los ojos, es posible que experimentes algunos efectos secundarios no relacionados con los ojos. Para minimizar esta absorción, cierra los ojos durante uno o dos minutos después de aplicar las gotas. También puedes presionar ligeramente en la esquina de los ojos cerca de la nariz para cerrar el conducto lagrimal durante uno o dos minutos. Quita del párpado las gotas no usadas.

    Si te han recetado varias gotas para los ojos o necesitas usar lágrimas artificiales, espera al menos cinco minutos entre las aplicaciones de los distintos tipos de gotas.

    Medicamentos orales

    Si las gotas oculares por sí solas no disminuyen la presión ocular al nivel deseado, el médico puede indicar también un medicamento oral, por lo general, un inhibidor de la anhidrasa carbónica. Los posibles efectos secundarios incluyen micción frecuente, sensación de cosquilleo en los dedos de manos y pies, depresión, malestar estomacal y cálculos renales.

    Cirugía y otros tratamientos.

    Otras opciones de tratamiento pueden ser la terapia con láser y varios procedimientos quirúrgicos. Las siguientes técnicas tienen el objetivo de mejorar el drenaje de líquido dentro del ojo, lo cual disminuye la presión:

    • Terapia con láser. Si tienes glaucoma de ángulo abierto, la trabeculoplastia con láser puede ser una opción. Se realiza en el consultorio del médico. El médico usa un rayo láser pequeño para abrir los canales obstruidos en la malla trabecular. Es posible que pasen unas semanas antes de que se pueda notar el efecto total de este procedimiento.
    • Cirugía de filtración. Con un procedimiento quirúrgico llamado "trabeculectomía", el cirujano hace un orificio en la parte blanca del ojo (esclerótica) y extrae parte de la malla trabecular.
    • Tubos de drenaje. En este procedimiento, el cirujano oculista inserta en el ojo un pequeño tubo de derivación por el que drenará el exceso de líquido, para reducir la presión ocular.
    • Cirugía de glaucoma mínimamente invasiva. Es posible que el médico te recomiende una cirugía de glaucoma mínimamente invasiva para reducir la presión en los ojos. Estos procedimientos, por lo general, demandan menos cuidados en el postoperatorio inmediato y tienen menos riesgos que la trabeculectomía o la colocación del dispositivo de drenaje. Suelen combinarse con una cirugía de cataratas. Existen distintas técnicas para la cirugía de glaucoma mínimamente invasiva, y tu médico te explicará cuál es el indicado para ti.

    Después de la cirugía, tendrás que ver al médico para realizarte los exámenes de seguimiento. Y es posible que, con el tiempo, tengas que someterte a otros procedimientos si la presión ocular comienza a aumentar o si aparecen otros cambios en el ojo.

    Tratamiento para el glaucoma de ángulo cerrado agudo

    El glaucoma de ángulo cerrado agudo es una emergencia médica. Si te han diagnosticado esta enfermedad, necesitarás tratamiento de inmediato para disminuir la presión en el ojo. Por lo general, esto requiere medicación y láser u otros procedimientos quirúrgicos.

    Se puede realizar un procedimiento denominado iridotomía periférica con láser en el que el médico efectúa una pequeña incisión en el iris mediante el uso de láser. Esto permite que el líquido (humor acuoso) salga a través de la incisión y así se alivie la presión ocular.

Fuente:  EAVMC                                                                                                                   

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