Logo Imagen
El Almacén Verde
Buscar
Usuarios
Por una compra superior a 100 euros plantamos un árbol para tí (Nuestro Bosque)

04/05/2021 | 05:06:25 PM

APNEA DEL SUEÑO


SIEMPRE LA PRIMERA MEDIDA A TOMAR ES CONSULTAR CON TU MÉDICO

APNEA DEL SUEÑO

La apnea del sueño es un trastorno del sueño potencialmente grave en que la respiración se detiene y recomienza repetidas veces. Si roncas sonoramente y sientes cansancio incluso después de una noche completa de sueño, puede que tengas apnea del sueño.

Los principales tipos de apnea del sueño son los siguientes:

  • Apnea obstructiva del sueño, la forma más común, que ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan
  • Apnea central del sueño, que ocurre cuando el cerebro no envía señales correctas a los músculos que controlan la respiración
  • Síndrome de apnea del sueño compleja, también denominado apnea central del sueño emergente del tratamiento, que ocurre cuando alguien tiene apnea obstructiva del sueño y apnea central del sueño

Si crees que puedes tener apnea del sueño, consulta con el médico. El tratamiento puede aliviar los síntomas, y podría ayudar a prevenir problemas cardíacos y otras complicaciones.

Síntomas

Los signos y síntomas de la apnea obstructiva y la apnea central del sueño coinciden, por lo que a veces es más difícil determinar el tipo de apnea. Los signos y síntomas más comunes de la apnea obstructiva y la apnea central del sueño incluyen los siguientes:

  • Ronquidos fuertes
  • Episodios en los que dejas de respirar durante el sueño (lo cual señala otra persona)
  • Jadeos al respirar durante el sueño
  • Despertarse con la boca seca
  • Dolor de cabeza por la mañana
  • Problemas para mantenerse dormido (insomnio)
  • Sensación de sueño excesiva durante el día (hipersomnia).
  • Dificultad para prestar atención mientras estás despierto
  • Irritabilidad

Cuándo debes consultar con un médico

Los ronquidos fuertes pueden indicar un problema potencialmente grave, pero no todas las personas que tienen apnea del sueño roncan. Habla con el médico si tienes signos o síntomas de apnea del sueño. Pregúntale al médico acerca de cualquier problema del sueño que te haga sentir cansado, con sueño o irritable.

Causas

Apnea obstructiva del sueño

Esto ocurre cuando los músculos en la parte posterior de la garganta se relajan. Estos músculos sostienen el paladar blando, la porción triangular de tejido que cuelga del paladar blando (úvula), las amígdalas, las paredes laterales de la garganta y la lengua.

Cuando los músculos se relajan, las vías aéreas se estrechan o se cierran cuando respiras. No puedes recibir suficiente aire, lo que puede bajar el nivel de oxígeno en la sangre. El cerebro detecta que no puedes respirar y te despierta brevemente para que puedas volver a abrir las vías aéreas. Este despertar generalmente resulta tan breve que no lo recuerdas.

Podrías resoplar, ahogarte o jadear. Este patrón se puede repetir de 5 a 30 veces o más cada hora, durante toda la noche, lo que dificulta tu capacidad de alcanzar las etapas profundas y reparadoras del sueño.

Apnea central del sueño

Este tipo menos frecuente de apnea del sueño ocurre cuando el cerebro deja de transmitir señales a los músculos de la respiración. Esto significa que no haces esfuerzo para respirar durante un período breve de tiempo. Es posible que te despiertes con dificultad para respirar o que te cueste volver a dormir o seguir durmiendo.

Factores de riesgo

La apnea del sueño puede afectar a cualquiera, incluso a los niños. Sin embargo, determinados factores incrementan el riesgo.

Apnea obstructiva del sueño

Los factores que aumentan el riesgo de esta forma de apnea del sueño incluyen lo siguiente:

  • Sobrepeso. La obesidad aumenta en gran medida el riesgo de apnea del sueño. Los depósitos de grasa alrededor de las vías respiratorias superiores pueden obstruir la respiración.
  • Circunferencia del cuello. La gente con cuello grueso puede tener las vías respiratorias más estrechas.
  • Vías respiratorias estrechas. Puede que hayas heredado una garganta estrecha. Las amígdalas o las adenoides también pueden agrandar y bloquear las vías respiratorias, especialmente en los niños.
  • Ser hombre. Los hombres son dos o tres veces más propensos a tener apnea del sueño que las mujeres. Sin embargo, el riesgo aumenta en las mujeres con sobrepeso, y pareciera que el riesgo también aumenta después de la menopausia.
  • Ser mayor. La apnea del sueño ocurre con mucha más frecuencia en adultos mayores.
  • Antecedentes familiares. Tener miembros de la familia con apnea del sueño puede aumentar el riesgo.
  • Consumo de alcohol, sedantes o tranquilizantes. Estas sustancias relajan los músculos de la garganta, lo que puede empeorar la apnea obstructiva del sueño.
  • Tabaquismo. Los fumadores tienen tres veces más posibilidades de presentar apnea obstructiva del sueño que las personas que nunca fumaron. Fumar puede aumentar la cantidad de inflamación y la retención de líquidos en las vías respiratorias superiores.
  • Congestión nasal. Si tienes dificultades para respirar por la nariz (ya sea por un problema anatómico o por alergias) es más probable que desarrolles una apnea obstructiva del sueño.
  • Afecciones. La insuficiencia cardíaca congestiva, la hipertensión arterial, la diabetes tipo 2 y la enfermedad de Parkinson son algunas de las afecciones que pueden aumentar el riesgo de apnea obstructiva del sueño. El síndrome de ovario poliquístico, los trastornos hormonales, los accidentes cerebrovasculares previos y las enfermedades pulmonares crónicas como el asma también pueden aumentar el riesgo.

Apnea central del sueño

Los factores de riesgo de este tipo de apnea del sueño incluyen los siguientes:

  • Ser mayor. Las personas de mediana edad y mayores tienen un riesgo más alto de padecer apnea central del sueño.
  • Ser hombre. La apnea central del sueño es más frecuente en hombres que en mujeres.
  • Trastornos cardíacos. Tener insuficiencia cardíaca congestiva aumenta el riesgo.
  • Usar analgésicos narcóticos. Los medicamentos opioides, especialmente aquellos de acción prolongada, como la metadona, aumentan el riesgo de padecer apnea central del sueño.
  • Accidente cerebrovascular. Haber tenido un accidente cerebrovascular aumenta el riesgo de padecer apnea central del sueño o apnea central del sueño durante el tratamiento.

Complicaciones

La apnea del sueño es una enfermedad grave. Las complicaciones pueden incluir las siguientes:

  • Fatiga durante el día. El sueño normal y reparador se hace imposible a causa de los despertares repetidos vinculados con la apnea del sueño, lo que probablemente provoque síntomas intensos de sensación de sueño durante el día, fatiga e irritabilidad.

    Quizás tengas dificultades para concentrarte y te duermas en el trabajo, mientras ves televisión o incluso al conducir un vehículo. Las personas con apnea del sueño presentan mayor riesgo de sufrir accidentes automovilísticos o en el lugar de trabajo.

    También pueden sentirse irascibles, malhumoradas o deprimidas. Los niños y adolescentes con apnea del sueño posiblemente tengan un desempeño escolar deficiente o problemas de conducta.

  • Presión arterial alta o problemas cardíacos. El súbito descenso de los niveles de oxígeno en sangre que ocurre durante la apnea del sueño aumenta la presión arterial y sobrecarga el sistema cardiovascular. Si tienes apnea obstructiva del sueño, tu riesgo de presión arterial alta (hipertensión) es mayor.

    La apnea obstructiva del sueño puede aumentar el riesgo de ataque cardíaco recurrente, accidente cerebrovascular y latidos anormales del corazón, por ejemplo, fibrilación auricular. Si tienes una cardiopatía, los episodios múltiples de nivel de oxígeno bajo en sangre (hipoxia o hipoxemia) pueden provocar la muerte súbita a causa de los latidos irregulares del corazón.

  • Diabetes tipo 2. Si padeces apnea del sueño, eres más propenso a desarrollar resistencia a la insulina y diabetes tipo 2.
  • Síndrome metabólico. Este trastorno, que incluye síntomas como presión arterial alta, niveles anormales de colesterol, nivel alto de azúcar en sangre y aumento de la circunferencia de la cintura, está vinculado con un mayor riesgo de cardiopatías.
  • Complicaciones con medicamentos y cirugías. La apnea obstructiva del sueño también genera problemas con algunos medicamentos y la anestesia general. Las personas con apnea del sueño tienen más probabilidades de sufrir complicaciones después de una cirugía mayor porque son propensas a los problemas respiratorios, especialmente cuando están sedadas y acostadas boca arriba.

    Antes de una cirugía, dile a tu médico que padeces apnea del sueño y cómo la tratas.

  • Problemas hepáticos. Las personas que padecen apnea del sueño son más propensas a obtener resultados anormales en los exámenes de función hepática; además, el hígado de estas personas tiende a mostrar señales de cirrosis (enfermedad por hígado graso no alcohólico).
  • Privación del sueño en los compañeros de cama. Los ronquidos fuertes pueden impedir que las personas que duermen cerca de ti descansen bien. Con frecuencia, las parejas de las personas que roncan se van a otra habitación o incluso a otro piso de la casa para poder dormir.

Para los casos más leves de apnea del sueño, el médico puede recomendar solo algunos cambios en el estilo de vida, como adelgazar o dejar de fumar. Si tienes alergias nasales, el médico recomendará un tratamiento para las alergias.

Si estas medidas no mejoran los signos y síntomas, o si la apnea es de moderada a grave, existen otros tratamientos disponibles.

Algunos dispositivos pueden ayudar a abrir una vía aérea bloqueada. En otros casos, es posible que deba realizarse una cirugía.

Terapias

  • Presión positiva continua en las vías respiratorias. Si tienes apnea del sueño de moderada a grave, existe una máquina que ejerce presión de aire por medio de una mascarilla mientras duermes. En el caso de la presión positiva continua sobre las vías respiratorias, la presión de aire es algo mayor que el aire del ambiente y suficiente para despejar tus vías respiratorias, lo que previene el apnea y los ronquidos.

    Si bien este procedimiento es el método más frecuente y confiable para tratar la apnea del sueño, algunos los consideran engorroso e incómodo. Algunos abandonan la máquina de presión positiva continua sobre las vías respiratorias, pero con algo de práctica, la mayoría de la gente aprende a ajustar la tensión de las correas para que el dispositivo resulte cómodo y seguro.

    Es posible que tengas que probar distintos tipos de mascarilla para encontrar uno que te resulte cómodo. No dejes de usar la máquina de presión positiva continua en las vías respiratorias en las vías respiratorias si tienes problemas. Consulta con el médico para ver las modificaciones que se pueden hacer para lograr más comodidad.

    Asimismo, comunícate con el médico si continúas roncando o si vuelves a roncar a pesar del tratamiento. Si cambias de peso, es posible que debas ajustar los parámetros de presión de la máquina de presión positiva continua sobre las vías respiratorias.

  • Otros dispositivos de presión para las vías respiratorias. En caso de que la máquina de presión positiva continua sobre las vías respiratorias siga siendo un problema para ti, puedes usar otro tipo de dispositivo de presión para las vías respiratorias que ajusta la presión automáticamente mientras duermes. También existen las unidades que proporcionan presión positiva binivel a las vías respiratorias. Estos proporcionan más presión cuando inhalas y menos cuando exhalas.
  • Dispositivos bucales. Otra opción es usar un dispositivo bucal diseñado para mantener la garganta abierta. El dispositivo de presión positiva continua sobre las vías respiratorias continua es más confiable y eficaz que los dispositivos bucales, pero estos últimos son más fáciles de usar. Algunos están diseñados para abrir la garganta al empujar el hueso maxilar hacia adelante, lo que a veces alivia los ronquidos y la apnea obstructiva del sueño leve.

    El dentista podría recomendarte varios dispositivos. Es posible que tengas que probar distintos dispositivos hasta encontrar uno que te sirva.

    Una vez que encuentres el ajuste adecuado, necesitarás realizar un seguimiento con el dentista en varias ocasiones durante el primer año y luego de manera periódica a fin de garantizar que el ajuste siga siendo bueno y para volver a evaluar tus signos y síntomas.

  • Tratamiento para los problemas médicos relacionados. Las posibles causas de la apnea central del sueño comprenden los trastornos cardíacos o neuromusculares, de modo que tratar esos trastornos puede ayudar.
  • Oxígeno complementario. La administración de oxígeno durante el sueño puede ayudarte cuando tienes apnea central del sueño. Puedes encontrar distintas formas de oxígeno con dispositivos para enviar oxígeno a tus pulmones.
  • Servoventilación adaptativa. Este dispositivo para las vías respiratorias fue aprobado recientemente; el aparato aprende tu patrón de respiración normal y guarda la información en una computadora integrada. Al conciliar el sueño, la máquina utiliza presión para normalizar tu respiración y evitar que tenga pausas.

    Las servoventilación adaptativa parece ser más efectiva que otras formas de presión positiva en las vías respiratorias para tratar la apnea compleja del sueño en algunas personas. Sin embargo, puede que no sea una opción adecuada para las personas con predominio de apnea central del sueño e insuficiencia cardíaca avanzada.

Es probable que puedas leer, escuchar o ver anuncios de televisión sobre distintos tratamientos para la apnea del sueño. Habla con el médico sobre cualquier tratamiento antes de que lo pruebes.

Cirugía

La cirugía suele convertirse en una opción solamente después de que otros tratamientos hayan fallado. Por lo general, se recomienda probar otros tratamientos durante al menos tres meses antes de considerar la cirugía. Sin embargo, para una pequeña cantidad de personas con determinados problemas en la estructura del hueso maxilar, es la primera opción.

Las opciones quirúrgicas podrían incluir:

  • Extirpación de tejido. Durante este procedimiento (uvulopalatofaringoplastia), el médico extirpa tejido de la parte posterior de la boca y la parte superior de la garganta. Por lo general, también se extirpan las amígdalas y las adenoides.

    Este tipo de cirugía puede ser efectivo para evitar que las estructuras de la garganta vibren y causen ronquidos. Es menos eficaz que la presión positiva continua sobre las vías respiratorias y no se considera un tratamiento fiable para la apnea obstructiva del sueño.

    Extirpar los tejidos de la parte posterior de la garganta con energía de radiofrecuencia (ablación por radiofrecuencia) podría ser una opción si no puedes tolerar la presión positiva continua sobre las vías respiratorias o los dispositivos bucales.

  • Reducción del tejido. Otra opción es reducir el tejido de la parte posterior de la boca y la parte posterior de la garganta mediante ablación por radiofrecuencia. Este procedimiento puede utilizarse para la apnea del sueño de leve a moderada. Un estudio determinó que esto tiene efectos similares a los de la extirpación de tejido, pero con menos riesgos quirúrgicos.
  • Reubicación del hueso maxilar. En este procedimiento, se separa el hueso maxilar de los demás huesos de la cara para moverlo hacia adelante. Con esto se agranda el espacio detrás de la lengua y el paladar blando y se reducen las probabilidades de obstrucción. Este procedimiento se conoce como avance maxilomandibular.
  • Implantes. Se implantan quirúrgicamente varillas blandas, normalmente de poliéster o plástico, en el paladar blando después de haber recibido un anestésico local. Se necesita más investigación para poder determinar si funcionan bien los implantes.
  • Estimulación nerviosa. Se requiere una cirugía para insertar un estimulador para el nervio que controla el movimiento de la lengua (nervio hipogloso). El aumento de la estimulación ayuda a sostener la lengua en una posición que mantiene las vías respiratorias abiertas. Se necesitan más investigaciones.
  • Creación de otra vía respiratoria (traqueostomía). Es posible que necesites este tipo de cirugía si otros tratamientos fueron ineficientes, y tienes apnea del sueño grave y que pone en riesgo la vida. En este procedimiento, el cirujano realiza una abertura en el cuello e inserta un tubo de metal o de plástico a través del cual puedes respirar.

    Tienes que mantener la abertura cubierta durante el día. Pero en la noche, la destapas para permitir que el aire entre y salga de los pulmones y se evite la obstrucción del paso de aire de la garganta.

Otros tipos de cirugía pueden ayudar a reducir los ronquidos y contribuir al tratamiento de la apnea del sueño al despejar y agrandar las vías respiratorias:

  • Cirugía para extirpar las amígdalas o adenoides aumentadas de tamaño
  • Cirugía para la pérdida de peso (bariátrica)
 

Estilo de vida y remedios caseros

En algunos casos, el cuidado personal puede ser una forma de tratar la apnea obstructiva del sueño y posiblemente la apnea central del sueño. Prueba estos consejos:

  • Pierde el exceso de peso. Incluso una ligera pérdida de peso podría ayudar a aliviar la constricción de la garganta. En algunos casos, la apnea del sueño puede resolverse si vuelves a tener un peso saludable, pero puede reaparecer si recuperas el peso.
  • Haz ejercicio. El ejercicio regular puede ayudar a aliviar los síntomas de la apnea obstructiva del sueño, incluso sin perder peso. Trata de hacer 30 minutos de actividad moderada, como una caminata rápida, casi todos los días de la semana.
  • Evita el alcohol y ciertos medicamentos como los tranquilizantes y las pastillas para dormir. Estos relajan los músculos en la parte posterior de la garganta, interfiriendo así en la respiración.
  • Duerme de lado o boca abajo en lugar de sobre tu espalda. Dormir boca arriba puede hacer que tu lengua y tu paladar blando se apoyen contra la parte posterior de tu garganta y bloqueen las vías respiratorias. Para evitar rodar sobre tu espalda mientras duermes, intenta colocar una pelota de tenis detrás de la parte superior de tu pijama. También hay dispositivos comerciales que vibran cuando te pones de espaldas mientras duermes.
  • No fumes. Si fumas, busca recursos que te ayuden a dejar de fumar.
 

Preparación para la consulta

Si tú o tu pareja sospechan que tienes apnea del sueño, comunícate con el médico de atención primaria. En algunos casos, podrían derivarte de inmediato a un especialista del sueño.

A continuación, se presenta información que te ayudará a prepararte para la consulta.

Lo que puedes hacer

Al programar la consulta, pregunta si tienes que hacer algo por anticipado, como modificar la alimentación o llevar un registro del sueño.

Haz una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas, incluidos aquellos que quizás no parezcan estar relacionados con el motivo de la consulta, y cuándo comenzaron
  • Información personal esencial, incluidos los antecedentes familiares de trastorno del sueño
  • Todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes, incluidas las dosis
  • Las preguntas para hacerle a tu médico

Solicita a un familiar o un amigo que te acompañen, de ser posible, para que te ayuden a recordar la información que recibas. Debido a que tu pareja podría tener más conocimientos de los síntomas que tú, puede ser útil que te acompañe.

Para los casos de apnea del sueño, algunas preguntas básicas para el médico son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué análisis necesito? ¿Estos análisis requieren alguna preparación especial?
  • ¿Es probable que la enfermedad sea temporal o duradera?
  • ¿Cuáles son los tratamientos disponibles?
  • ¿Qué tratamiento considera que sería el más adecuado para mí?
  • Tengo otros trastornos. ¿Cómo puedo manejar mejor estas enfermedades en conjunto?
  • ¿Debería ver a un especialista?
  • ¿Tiene folletos u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

Qué esperar de tu médico

Es probable que el médico te haga preguntas, como las siguientes:

  • ¿Los síntomas fueron constantes, o aparecían y desaparecían?
  • ¿Qué tan graves son tus síntomas?
  • ¿Cómo describe tu pareja los síntomas?
  • ¿Sabes si dejas de respirar mientras duermes? Si esto ocurre, ¿cuántas veces por noche?
  • ¿Hay algo que haya aliviado los síntomas?
  • ¿Hay algo que empeore los síntomas, como la posición para dormir o el consumo de bebidas alcohólicas?

Qué puedes hacer mientras tanto

  • Intenta dormir de costado.
  • Evita el alcohol durante cuatro a seis horas antes de acostarte.
  • No tomes drogas que te den sueño.
  • Si estás somnoliento, evita conducir.

Fuente:  EAVMC

SIEMPRE LA PRIMERA MEDIDA A TOMAR ES CONSULTAR CON TU MÉDICO

EL BLOG DE ELALVE